Tri45pti_pedag.gif (546 octets) Contributions pédagogiques

 

 TALLER DE ESCRITURA

Aunque ya tiene tres años de edad la experiencia pedagógica que sigue, me arriesgo a darla a conocer por las siguientes razones :

- primero, me he comprometido a alimentar esta sección de nuestro web naciente ;

- segundo, estoy planeando repetirla este año con otra clase, y me vendrían bien algunas sugestiones ;

- y por fin espero incitar a otros a compartir sus experiencias para que vayamos aprovechando unos y otros.

Pues bien, durante el año 1995-1996, con una clase de Terminale S de 19 alumnos, decidí estudiar a principios de febrero el cuento fantástico de Juan José Millás titulado " La Pastilla de Jabón " que venía en la página 44 del manual Gran Vía.

El intérés que manifestaron a lo largo de las dos horas y media que le dedicamos y el hecho de que la prueba oral que tenían para el Bachillerato me daba más libertad en cuanto a las tareas escritas me decidieron a intentar un ejercicio de imitación sobre el mismo tema.

Así fue como dedicamos otras tres horas a este ejercicio de escritura imitativa : dos horas para redactar los borradores y otra más para corregirlos.

Una hora en la sala informática y algún suplemento para algunos grupos fueron necesarios para que lo pasaran al ordenador, sin demorarse en la presentación de la que me encargué yo durante las vacaciones de febrero.

Cuando reanudaron las clases, pude distribuir a cada uno las diez páginas de " PLUMA EN MANO " y nos gastamos dos horas comentando sus nueve relatos.

Claro, los resultados son desiguales y algunos trabajos lindan con el plagio (¡ no pude resistir la atracción de la pluma !) o transparentan demasiado sus fuentes de inspiración ; pero todos han hecho un importante trabajo sobre la lengua, y más particularmente el manejo de los tiempos.

Las modificaciones de estructura o léxico se han realizado por mutuo acuerdo, y después de señalar los errores gramaticales antes de una autocorrección, procedí a la revisión final para distribuir un documento correcto desde este punto de vista.

Huelga decir que esta experiencia ha sido posible y positiva gracias a una serie de circunstancias favorables :

- el número reducido de alumnos de esta clase y su interés

- la calidad y brevedad del cuento de base ;

- la disponibilidad de un material informático suficiente ;.

- y cierto dominio del mismo de vuestro servidor.

Estoy seguro de que otros textos cortos, en prosa como en verso, pueden recibir el mismo trato. ¡ A coger la pluma, pues !

P.S. : A estos alumnos, les perdí ya la huella, y por no haber podido solicitar su autorización explícita para esta nueva publicación, sólo vienen sus iniciales.

Bernard VAULEON

Lycée Ernest Renan - Saint-Brieuc

 

Classe de Terminale S Cours de LV2

Année 1995-1996 Espagnol

 

 

 

 

P L U M A

E N

M A NO

 

 

 

 

Ejercicios de escritura

a partir del cuento

de Juan José Millás :

 

La Pastilla de Jabón

(El País, 14/02/92)

 

Profesor : Bernard VAULEON Instituto RENAN - Saint-Brieuc

 

INDICE

pág.

La Pastilla de Jabón 2

La Abuela Amable 3

El Libro Mágico 3

La Manzana Mágica 4

Mi Nevera 4

El Reloj 4-5

El Reloj Mágico 5-6

Las Ruinas Intemporales 6

El Sueño del Pastor 6-7

El Televisor 8

Mutatis Mutandis 9

 

LA PASTILLA DE JABON

Empecé a desconfiar de aquella pastilla de jabón al comprobar que no se gastaba con el uso. La había comprado en la perfumería de siempre y era de la marca que suelo utilizar desde hace años ; todo en ella parecía tan familiar que tardé dos semanas en advertir que no cambiaba de tamaño. Pasé de la sorpresa a la preocupación cuando, tras espiar su comportamiento durante algunos días, me pareció que empezaba a crecer. Cuanto más la usaba, más crecía.

Entretanto, mis parientes y amigos empezaron a decir que me notaban más delgado. Y era verdad ; la ropa me venía ancha y las cejas se me habían juntado por efecto de un encogimiento de la piel. Fui al médico y no me encontró nada, pero certificó que, en efecto, estaba perdiendo masa corporal. Aquel día, mientras me lavaba las manos antes de acostarme, miré con aprensión la pastilla y de súbito comprendí que se alimentaba de mi cuerpo. La solté como si se hubiera convertido en un sapo y me metí en la cama turbado por una suerte de inquietante extrañeza.

Al día siguiente la envolví en un papel, me la llevé a la oficina y la coloqué en los lavabos. A los pocos días, vi que la gente empezaba a disminuir. Mi jefe, que era muy menudo y tenía la costumbre de lavarse las manos cada vez que se las estrechaba una visita, desapareció del todo a los dos meses. Le siguieron su secretaria y el contable. En la empresa se comenta que han huido a Brasil tras perpetrar algún desfalco.

La pastilla ha crecido mucho. Cuando haya desaparecido el director general, que además de estar gordo es un cochino que se lava muy poco, la arrojaré al water y tiraré de la cadena. Si no se diluye por el camino, se la comerán las ratas cuando alcance las alcantarillas. Seguro que nunca les ha llegado un objeto comestible con tanto cuerpo.

 

Juan José MILLAS

El País 14/02/1992

 

LA ABUELA AMABLE

Empezaba a preguntarme de qué manera la abuela amable preparaba la famosa sopa que distribuía en el comedor de beneficiencia de St Brieuc. Así quise descubrir los ingredientes que utilizaba. Por eso, me informé cerca de los vendedores alrededor de su barrio. Pero compraba solamente caramelos.

Paralelamente, leía el diario y desde hacía algunos días, éste venía diciendo que cada semana desaparecián chicos al salir de la escuela. La policia suponía que se trataba de un violador que se había escapado del hospital psiquátrico de Begard.

Sin embargo, una tarde vi a esta abuela que proponía un caramelo a un chico al salir de la escuela comunal. Y decidí seguir a la abuela amable, para quizá descubrir su secreto.

Pero ya no acompañaba al chico a su hogar sino que lo llevaba a su barrio. Lo que me llamó la atención fue que se llevaba a la fuerza al chico. En este momento, yo no podía imaginar quién era este chico. Afortunadamente, mi instinto y curiosidad de periodista me forzaron a quedar para conocer el desenlace. Conviene decir que comenzaba a establecer la relación entre los niños desaparecidos y la abuela bonita pero había todavía un elemento inexplicable : la sopa.

Hacía tres horas que estaba esperando en vano delante del edificío cuando decidí avisar a la policía para liberar a los secuestrados.

Afortunadamente, la policia no encontraría a nadie en el cuarto sino una gran marmita. En este momento comprendí... por qué la sopa de la abuela amable era tan famosa y por qué tenía un regusto de caramelo.

P. P. -Y.

D. A.

 

 

EL LIBRO MAGICO

Se encontraba en el tercer estante cubierto de polvo entre otros libros sin gran interés. La biblioteca estaba casi desierta cuando un hombre ordinario entró por casualidad. Al registrar los estantes, hizo caer este libro. El forro parecía bastante usado así como algunas de las primeras páginas. El hombre dejó de lado sus actividades y empezó a leer el libro. No tenía título sino una pequeña frase al interior del forro que decía : "la curiosidad es un defecto feo".

Volvió todos los días siguientes. Se instalaba confortablemente en una butaca y leía con mucha atención la historia escrita en el libro. Al principio se apasionaba de tal suerte por la historia que tenía la impresión de que era su vida la que estaba relatada .

Desde este momento las coincidencias se acumularon pero en lugar de tener miedo, su pasión aumentaba. Pasaban los días y proseguía su lectura. Hasta que las páginas se volvieron blancas. Al día siguiente, no se inquietó porque encontró la continuación. Pero esta situación le exasperaba. Mientras leía sus recuerdos, le gustaba esto, pero ahora deseaba conocer su futuro. Se encarnizó con el libro. Dando vueltas a las hojas de dos en dos para encontrar algunas frases tan esperadas. Se volvió violento y tiró el especial libro por tierra antes de salir precipitadamente de la biblioteca, en el momento en que pasaba un gran camión que le percutió.

Una mujer joven al entrar en la biblioteca recogió el libro. Instalándose confortablamente en una butaca empezó a leerlo ...

G. R.

L. B. E.

 

 

 

LA MANZANA MAGICA

Aquella manzana parecía apetitosa, pero yo desconfiaba de ella. Un día, toqué esta manzana e hinqué el diente en ella y, a medida que desaparecía en mi boca,... la manzana se formaba de nuevo delante de mis ojos sobre la mesa. Estaba decepcionado.

La manzana no dejaba de crecer mientras que yo iba enflaqueciendo. Pero cuando mi hijo la comía, crecía, crecía, crecía : era muy extraño.

Estaba en la cocina. Oí un ruido detrás de mí y entonces me volví y vi la manzana que era tan grande como yo. Me sentía más y más apretado y me parecía que los muros se habían estrechado.

Uno se hubiera creído en Hiroshima cuando la manzana estalló.

Quería dejar mi casa y huir lejos de esta cosa viscosa . Pero no pudé huir porque la pulpa me proyectó contra el muro. Después la manzana se reconstituyó lentamente y los trozos de manzana se reunieron.

Tenía miedo a que la manzana explotara otra vez como otra bomba de Nagasaki.

Mi hijo que había comido de ella había crecido muchísimo y roto el tejado de mi pequeña casa. Tomó la manzana y huyó de la casa. Yo tenía dificultades para volver a tomar mis espíritus. Salí de casa y vi todas las casas de mis vecinos destruidas, quizás era mi hijo el que las había destruido con sus pies de gigante.

Tuve miedo a quedarme solo en el mundo. Entonces decidí darme la muerte. La pistola se encontraba en mi boca cuando... el despertador sonó. Cuando me levanté, tomé una manzana y dije "¡Hola!" a mi hijo y a mis vecinos al salir para mi trabajo.

M. L. R.

E. L. B.

 

 

 

MI NEVERA

Un día empecé a constatar una paradoja : iba muchas veces al supermercado y mis compras de alimentación aumentaban, pero cuando quería comer no había alimentos en la nevera. No sabía qué hacer.

Se lo había dicho a un amigo que no entendió nada al caso. Pero un día empecé a desconfiar de mi nevera. Ciertas cosas que ponía dentro desaparecían misteriosamente.

Al comienzo no puse demasiado cuidado, pero tuve la confirmacioñ de mis dudas con una experiencia. Compré un pastel de chocolate y lo puse dentro. Al día siguente la mitad del pastel habia sido comida. No había ninguna duda : mi nevera se alimentaba. Era como una boca enorme que vivía gracias a los alimentos que yo compraba.

Entonces decidí utilizar este ser misterioso para ayudar a mi hermana que quería adelgazar. Y en efecto adelgazó rápidamente. Pero un día sus hijos han querido jugar al escondite y uno de ellos ha tenido la idea luminosa de esconderse en la nevera.

Desde aquel día, mi hermana solloza que se le ha fugado un chico de ocho años...

S. T.

 

 

EL RELOJ

Un día, un anticuario me aconsejó comprar un reloj, bonito dado su precio. Despúes ya no fui el mismo.

Me sabía malo, egoista, agrio pero me gustaba así. Una tarde, tras un día fatigoso de responsabilidades, entre impotentes en mi empresa, me acosté agitado. Al despertarme, tuve una impresión de "ya-visto" que fue creciendo a lo largo del día. En efecto, desde hacía una semana, yo vivía el mismo día : desde hacía una semana, todas las mañanas me levantaba a la misma hora, lo que era normal para alguien que trabaja mucho, pero lo extraño era que oía las mismas informaciones por la radio, cruzaba a las mismas personas que iban andando al trabajo, a las que ocurría lo mismo, a las mismas horas :

- A las ocho, un niño en bicicleta caía y se rompía el brazo.

- A mediodía, yendo a comer, un mendigo se hacía robar el poco de dinero que tenía.

-Por la tarde, mientras iba volviendo a mi casa, un ciego y su perro eran derribados por un coche.

Durante varios días, no hice nada. Despúes de una noche agitada, me di cuenta de que este fenómeno pasaba desde la compra de este famoso reloj.

Entonces decidí tomar entre manos mi destino para mejorar este día que creía único. Así, me levanté con la idea de ayudar a estas personas. A lo largo del día, no dejé de correr para evitar los incidentes. Así, hice mi posible para impedir que el hijo cayera de su bicicleta, para impedir que el ciego y su perro atravesaran la calle... Toda esta gente parecía sorprendida por mi conducta. Pero, para mí, este día era el mejor de todos porque, por primera vez en mi vida, tenía la impresión de hacer algo útil, aunque era el solo en saberlo.

Al día siguiente, me levanté y otro día empezó. Esta experiencia fue un castigo. Luego, no fui el mismo, mi actitud para con la gente no era la misma y recíprocamente. Hoy, mi reloj está instalado sobre la chimenea.

L. C.

U. M.

L. T. M.

 

 

EL RELOJ MAGICO

Esto empezó un día cualquiera, cuando un niño cuyo nombre era Juan, encontró un reloj hurgando en el desván de sus abuelos. Utilizó el objeto, pulsando los diferentes botones para saber si todavía funcionaba bien. Orgulloso de su descubierta, bajó las escaleras para mostrarlo a sus abuelos...

Al entrar en el salón, se dio cuenta de que su familia estaba como "cuajada" aunque Juan le hablaba. Salió a la calle para pedir ayuda, pero descubrió que todo el entorno, la gente, los coches o los animales, también estaban "cuajados". Tuvo miedo y pensando que la situación estaba desesperada, intentó telefonear a la policía, pero sin ninguna respuesta.

Volvió a la sala donde estaban sus abuelos. Impotente frente a la situación, se puso a llorar. Máquinalmente, miró su reloj, realizando que estaba parado. Pulsando de nuevo los botones, tuvo la sorpresa muy extraña y agradable de ver que todo era normal de nuevo.

En este momento, realizó los efectos mágicos del reloj. Para estar seguro de sí mismo, trató varias veces de pulsar los botones para ver las consecuencias de su gesto. Así se dio cuenta de que era capaz de dominar el tiempo y el destino del mundo estaba entre sus manos.

Como Juan era un malísimo alumno en mates, al día siguiente, durante la tarea, decidió utilizar el reloj para hacer trampa, tomando la hoja del mejor alumno de su clase.

Otro día, frente a la respuesta negativa de sus padres cuando les pidió dinero para salir con su amiga, decidió de nuevo utilizar el reloj para robar bastante dinero... Estaba muy satisfecho de sí mismo...


Aquel día, aunque sus padres le dieron el permiso de salir hasta la medianoche, sólo volvió a casa a las siete de la mañana. Para que no conocieran su retraso, paró el tiempo con su reloj. Se dio prisa para ir a su habitación, pero cayó en las escaleras y rompió el reloj mágico.

¡ Qué desgracia !


Así fue como el tiempo estuvo parado para la eternidad...

K. S.

L. C.

S. N.

 

LAS RUINAS INTEMPORALES.

Un día soleado, mientras los carneros estaban paciendo bajo los ojos atentos de mi perro, decidí visitar las ruinas que estaban arriba de la colina. Algo me había atraído ahí y cuando pasé al interior, una sensación rara me había invadido. Pero cuando llegué a mi casa, mi esposa me hizo la nota extraña de mi ausencia durante algunos días. Con el fin de no aumentar su cólera, respondí inmediatamente que había perdido uno de los carneros y que había ido a buscarlo.

Al día siguiente, volví a las ruinas, atraído por una fuerza invisible. Una vez al interior, de manera muy brusca, me sentí muy cansado y decidí echar una siesta. Dormí de un profundo sueño y cuando desperté, la luz del sol, que ya estaba bajo, alargaba las sombras de los esqueletos de mis carneros. Era una evidencia : el tiempo pasaba menos rápidamente en las ruinas.

Delante de este acontecimiento, me precipité a mi pueblo y descubrí con horror... una vía rápida que debía cruzar para alcanzar mi casa. Tuve dificultad para reconocer ésta. Cuando penetré en ella, vi a un joven que se parecía a mi chico. El me reconoció y dio un grito que alertó a mi esposa. Ella acudió y me despidió de mi propio hogar, tratándome de mentiroso y de cobarde. Frente a esta incomprensión y a tanto odio, me refugié en las ruinas y pasé la noche arriba de la colina.

Decidí volver al pueblo y demostrar a mi familia que no era ni un mentiroso ni un cobarde. Ayer, en las mismas circunstancias que la vez precedente, volví a encontrar a mi hijo que ahora es un adulto. Asombrado al verme tan joven después de tantos años, él ha querido oír mi historia.

Yo se la he contado y esta mañana, me he dado cuenta de que mi hijo ya no estaba aquí...

B. S.

L. C. C.

 

EL SUEÑO DEL PASTOR

Un pastor llamado Pedro guardaba cabras en las sierras andaluzas cada año. Era modesto, humilde, vivía con sus cabras.

Dormía al aire libre al lado de un río cuando una noche, tuvo un sueño extraño. Se trataba de un niño que sabía dónde estaba enterrado un tesoro magnífico. Este tesoro estaba enterrado al pie de una de las pirámides de Egipto. A su despertar, Pedro estaba sorprendido de haber hecho un sueño tan exótico y alejado de su pobre vida diaria. Pero no se interesó más por este sueño.

Sin embargo, a la noche siguiente, Pedro hizo de nuevo el mismo sueño. Entonces pensó que estaba un poco enfermo. Pero a fuerza de hacer el mismo sueño, Pedro quiso seguir su destino hacia Egipto.

Vendió sus cabras y viajó hacia Egipto con el dinero de la venta. Atravesó el estrecho de Gibraltar, Marruecos y por fin, el desierto. En el desierto, encontró a un sabio que le indicó su camino. Le dijo que su tesoro estaba en el lugar donde él lloraría de alegría. Pedro siguió su camino con júbilo hasta que las pirámides aparecieron. De súbito, Pedro rompió a sollozar de emoción a la vista de las pirámides tan esperadas. Recordando entonces el mensage del sabio ,realizó la importancia de su descubierta y cavó en la arena.

Pero al cabo de más de tres días no había encontrado ningún tesoro cuando llegó un hombre del desierto y le preguntó lo que hacía. Pedro, contándole su sueño, le explicó que buscaba un tesoro en la arena. El hombre se rió y le contó que una vez había hecho un sueño idéntico. Pero en su caso, el tesoro estaba... en las praderas de Andalucía.

C. S.

G. A.

 

EL TELEVISOR

"Siempre desconfié de los televisores y esta impresión se ha reforzado cuando he comprado uno. En la tienda de material audiovisual, en la esquina de mi calle me demoraba delante del escaparate cada mañana antes de ir al trabajo. Estas numerosas pantallas de imágenes vivas me atraían .

 

Por eso, un día decidí comprar una.

 

Todo parecía normal, pero al cabo de un mes, me di cuenta de que tenía pérdidas de memoria. Más y más frecuentemente, durante periodos más y más largos, me paraba en medio de una frase, olvidando lo que quería decir. Ni me acordaba de las cosas de costumbre (sacar las basuras por ejemplo).

Pasé de la perplejidad a la duda. En efecto, cuanto más miraba la televisión, más se acentuaban mis pérdidas de memoria. Pensé, entonces que estaba cansado y por consiguiente fui al médico quien me prescribió más descanso y una mejor alimentación ; sin embargo mi problema seguía creciendo.

Aquel día, después de mirar un programa, no me acordé de lo que acababa de ver. De súbito, comprendí que mi Televisor me sacaba la memoria. Sentí mi espalda cubrirse de un sudor frío. Un deseo de huir más allá de esta máquina de desgracia me cogió. Salí a andar para reflexionar en esta cosa increíble. Decidí, entonces, deshacerme de este "lavacerebros" y una idea comenzó a germinar en mi espíritu acalenturado.

Al día siguiente, cuando mi vecino que es un loco de la "pequeña pantalla" fue a los servicios comunes, cambié mi Televisor por el suyo. Se volvió completamente senil a los dos meses. Su familia ha recuperado el Televisor pero no sé lo que ella se ha vuelto ..."

"- Pero abuelo, no es posible, un televisor que se alimenta con la memoria.

- No puedes verlo hijo, porque la máquina come cuando no te lo parece, aprovecha tus momentos de inatención cada vez que la miras."

G.V.

H. L.

 

MUTATIS MUTANDIS

 

 

Aquel día me pasé mucho tiempo, rascándome detrás de la oreja, sin saber por qué. Posiblemente me aburría el trabajo y había cogido ese tic. Me puse un poco nervioso cuando me di cuenta, porque temía que se enojara Anita, mi novia, pero de ahí no pasó la cosa.

Aquella misma noche, cuando estábamos mirando por la tele una película en la que venía una perrita de buen ver, Fido, mi fiel bastardo emitió un silbato admirativo que me dejó patidifuso. No sabía que pudieran silbar así los perros.

Pero pasé de la sorpresa a la preocupación cuando, a los pocos días, tuve ganas de orinar al pie de varios faroles en el camino del mercadillo a casa. Tanto más cuanto que Fido me venía tirando de la correa con impaciencia todo el rato.

Mis padres y amigos poco después notaron al invitarme que me había entrado un hambre canina que ni se aplacaba y una tendencia más que lógica a dormir la siesta después de tanto comer.

Cuatro días más tarde, Anita me dejó plantado porque le dije que ya no soportaba su perfume que cubría todos los olores circundantes. ¡ Pero si me lo ofreciste tú ! dijo, mientras Fido, que siempre había tenido un oído de los más finos, se acostaba como si nada al pie de uno de las pantallas acústicas del equipo de música puesto a tope.

Recapacitando sobre todo eso y viendo al día siguiente, cómo, desde mi cama y con la ventana cerrada y las cortinas cerradas, husmeaba el olor a pan tierno que salía de la panadería que había en la otra punta de la calle, comprendí por fin que iba perdiendo mi idiosincrasia en provecho de mi perro y... recíprocamente.

Este día me di de baja y me quedé acostado toda la jornada, ovillado sobre la colcha de la cama. Fido volvió tarde y le hice carantoñas cuando por fin llamó a la puerta. Se había olvidado del pan y tuvo que bajar otra vez.

Al día siguiente, pasó por casa Anita, inquieta de mi silencio. Noté que Fido se sentaba a su lado, en el sofá, dejándome a mí a sus pies, que a él, ella le iba dando besitos y a mí migajas de la galleta que estaba comiendo.

Por eso no me extrañé cuando se levantó para irse y le pregunté : ¿ Ya te vas ? y oí la voz de Fido que me contestaba : "Sí, macho, nos vamos". Me contenté con un gruñido sordo, mientras la puerta se cerraba en mis narices.

B V.                                                     GLOSARIO

La Pastilla de Jabón

pastilla de jabón : savonnette
desconfiar de : se méfier de
comprobar : constater
gastarse : s'user
delgado :mince
encogimiento : rétrécissement
soltar :lâcher
sapo :crapaud
turbar :troubler
estrechar : serrer
desfalco : détournement de fonds
arrojar :jeter
tirar de la cadena : tirer la chasse
alcantarilla : égoût

La Abuela Amable

comedor de beneficiencia : soupe populaire
caramelos : bonbons
desenlace : dénouement
regusto : arrière-goût

El Libro Mágico

estante (el) : étagère
forro : couverture d'un livre
butaca : fauteuil
encarnizarse : s'acharner

La Manzana Mágica

hincar el diente : mettre la dent
apretado : serré, à l'étroit
estallar : éclater
despertador : réveil

Mi Nevera

nevera : réfrigérateur
al escondite : à cache-cache
sollozar : sangloter

El Reloj

agrio : aigre, revêche
derribar : renverser
castigo : punition

El Reloj Mágico

hurgar : farfouiller
desván : grenier
cuajado : figé
mates : matemáticas
hacer trampa : tricher

Las Ruinas Intemporales

carneros : moutons
cobarde : lâche
odio : haine

El Sueño del Pastor

sabio : sage
júbilo :allégresse
pradera : prairie

El Televisor

demorarse : s'attarder
basuras : ordures
acalenturado : échauffé

Mutatis Mutandis

rascarse : se gratter
de buen ver : de belle allure
silbato : sifflement
patidifuso : fam. bouche bée
faroles : réverbères
mercadillo : marché couvert
correa : laisse
aplacar : apaiser
circundante :environnant
pantalla acústica : baffle
equipo de música :chaine hifi
a tope : à fond
recapacitar sobre : repasser une chose dans sa mémoire
husmear : flairer
pan tierno : pain frais
idiosincrasia : ensemble des caractères propres à une personne
darse de baja : démissionner
ovillado : pelotonné
colcha : dessus-de-lit
hacer carantoñas : faire fête
migajas : miettes
galleta : gateau sec
macho : ici : mon vieux

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